Jose Mourinho ya ha trasladado a la cúpula del Real Madrid cuál es el siguiente paso en la planificación deportiva: después de apuntalar la defensa con las incorporaciones de Konaté y Dumfries, la gran prioridad ahora es remodelar el centro del campo. En ese escenario ha surgido con fuerza un nombre que entusiasma especialmente al técnico portugués: Mateus Fernandes, mediocentro de 21 años del West Ham.

El club londinense vive una situación límite. La reciente dimisión de su presidente, envuelto en asuntos internos delicados, ha desatado una crisis institucional de primer nivel que se suma al descenso de categoría. El panorama empuja a varios jugadores relevantes a plantearse una salida inmediata para evitar el paso por la Championship, y Fernandes se encuentra entre los más cotizados.

El joven centrocampista ha sido una de las grandes irrupciones de la Premier League en la última temporada. Su rendimiento ha sorprendido en Inglaterra y en Europa, hasta el punto de que ha llamado poderosamente la atención que Roberto Martínez no le incluyera en la lista de Portugal para el Mundial, en la que sí estuvieron Cristiano Ronaldo, João Félix y otras figuras consolidadas. Manchester United y Chelsea ya han tanteado la posibilidad de incorporarle, conscientes de que se trata de uno de los talentos emergentes del campeonato.

Desde Inglaterra se apunta a que el West Ham ha fijado una primera valoración en torno a los 90 millones de euros. No obstante, se asume que cualquier operación entre clubes de la Premier tiende a encarecerse, mientras que el precio podría ser más flexible si el traspaso se negocia con una entidad del resto de Europa, como es el caso del Real Madrid.

En este contexto, Jorge Mendes, representante tanto de Mateus Fernandes como de José Mourinho, ya se ha puesto manos a la obra. El superagente trabaja en una operación compleja, pero considerada prioritaria para el nuevo entrenador blanco, que ve en el portugués un futbolista ideal para el proyecto que quiere construir en el Santiago Bernabéu. En el club valoran su personalidad competitiva, su capacidad para abarcar campo y su criterio con balón. Se entiende, además, que su techo está todavía lejos y que puede crecer rodeado de jugadores de máximo nivel.

Mourinho busca centrocampistas comprometidos, intensos, pero sin renunciar a la calidad, y Fernandes encaja a la perfección en ese perfil, tal y como ha demostrado en la campaña recién finalizada. De ser un objetivo silencioso ha pasado a convertirse en una de las grandes metas del mercado madridista.