Austria afrontará el Mundial con una ausencia que puede marcar su destino. Christoph Baumgartner, la gran referencia ofensiva de la selección centroeuropea, se perderá la cita mundialista después de sufrir una lesión durante el calentamiento previo al encuentro amistoso frente a Túnez.

La noticia ha caído como un auténtico jarro de agua fría en la concentración austriaca. No solo por la importancia del futbolista dentro del esquema del seleccionador, sino también por el extraordinario momento de forma con el que llegaba al torneo. Baumgartner estaba llamado a ser el líder de una selección que regresaba a un Mundial 28 años después y que afrontaba la competición con una enorme ilusión.

El atacante del RB Leipzig aterrizaba en Estados Unidos tras completar la mejor temporada de su carrera. Sus números hablan por sí solos: 17 goles y ocho asistencias en la Bundesliga, cifras que le habían convertido en una de las grandes amenazas ofensivas del campeonato y en la principal esperanza de Austria para superar una fase de grupos en la que deberá medirse a Argentina, Jordania y Argelia.

La baja supone un contratiempo mayúsculo para el cuerpo técnico, que pierde a su futbolista más determinante a escasos días del inicio del torneo. Además, la lesión resulta especialmente inesperada por el historial físico reciente del jugador. Desde 2021 no había sufrido ninguna lesión muscular de relevancia y, en las dos últimas temporadas, apenas se había perdido un par de encuentros debido a un golpe en la cabeza.

Baumgartner llegaba además con la confianza por las nubes. El internacional austriaco ostenta el récord del gol más rápido de la historia de las selecciones nacionales, tras marcar ante Eslovaquia a los seis segundos de partido, y esperaba trasladar su excelente rendimiento de club al escenario más importante del fútbol mundial.

Ahora, Austria deberá reinventarse sin su principal estrella. Un golpe anímico y deportivo de enormes dimensiones para una selección que soñaba con firmar un regreso histórico a los Mundiales y que pierde a su jugador más decisivo justo antes de que arranque la competición.