El Real Betis ya conoce el alcance de la lesión sufrida por Ez Abde durante el amistoso que enfrentó a Marruecos y Noruega el pasado domingo, el último compromiso de preparación antes del inicio del Mundial 2026.
Las pruebas médicas realizadas al extremo marroquí han confirmado que padece un esguince de grado medio en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha, una dolencia que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante varias semanas y que encendió las alarmas en el conjunto verdiblanco desde el mismo momento en que abandonó el encuentro con molestias.
Pese al diagnóstico, el internacional marroquí no abandonará la concentración de su selección y continuará formando parte del grupo que disputará el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Los servicios médicos de Marruecos seguirán de cerca su evolución con la esperanza de que pueda reaparecer en caso de que el combinado africano avance en el torneo.
Los plazos habituales para una lesión de estas características oscilan entre las dos y las cuatro semanas, aunque el contexto de una gran competición internacional podría acelerar algunos procesos siempre bajo supervisión médica. En cualquier caso, su presencia en los primeros compromisos mundialistas parece prácticamente descartada.
Marruecos debutará en la competición el próximo domingo ante Brasil en uno de los encuentros más atractivos de la primera jornada. Posteriormente se enfrentará a Escocia y cerrará la fase de grupos frente a Haití. Si la recuperación de Abde evoluciona favorablemente, el futbolista podría llegar con opciones de participar en las rondas eliminatorias.
La selección norteafricana afronta el torneo con altas expectativas después de consolidarse entre las potencias emergentes del fútbol internacional. Su objetivo será repetir el protagonismo mostrado en anteriores grandes citas y pelear por alcanzar las fases decisivas del campeonato.
Mientras tanto, en Heliópolis se seguirá con atención la evolución de uno de los jugadores más desequilibrantes de la plantilla, consciente de que cualquier recaída podría condicionar también el inicio de la próxima temporada.

